intentando establecer con sus heridas autoinfringidas ese perímetro de control del que carece el vacío en el que se arremolina
lo que ha conducido a que Mary Shelley haya sido excluida del panteón de los grandes escritores
narrada de forma valiente por una escritora que no teme adentrarse en las cuestiones que atraviesan nuestra cotidianidad
la pérdida y la vida después de la vida recorren las páginas de esta obra de época como ángeles y como fantasmas
conmovedora y sabia— alcanza su punto más alto y vuelve a reivindicar el relato como la más ejemplar de las formas literarias
Árbol del olvido Veronica Nieto intentando establecer con sus heridasCuenta la leyenda que, en una de las plazas de Ouidah, ciudad portuaria en la costa atlntica de Benn, se alzaba en el siglo XVIII el rbol del olvido. Los que pronto se embarcaran hacia Amrica para convertirse en esclavos giraban alrededor del rbol, nueve veces los hombres, siete las mujeres, a fin de abandonar su identidad y sus recuerdos. En 2016, la joven afroamericana Shayna llega a Uagadug, capital de Burkina Faso, pas vecino de Benn, con su